Solía tener una amiga en la otra punta del país a la que le mandaba cartas como las que escribo hoy aquí. Pero se olvidó de mí, de mis cartas y mis problemas. Ahora te escribo a ti, que lees, comprendes, no juzgas, ni te marchas.
Background Illustrations provided by: http://edison.rutgers.edu/

5 de julio de 2014

Querido amigo:

He empezado a releer algunos escritos de los que te he mandado, y la verdad es que no estoy muy de acuerdo con ellos. Algunos simplemente los escribía cuando estaba en un mal momento, pero me he dado cuenta de que no siento, ni por asomo, las cosas que te menciono.

Adoro estar en casa encerrada con Conor, de hecho, nunca me ha gustado salir. Siempre me he quedado en casa con mi ordenador, o viendo películas, no sé por qué te dije que me estaba cansando. Supongo que cuando estás de bajón no te sale decir cosas buenas y todo lo ves negativo, por muy positiva que intente ser. 

Haley, por el contrario, sigue como siempre. Está como recelada. No es mi culpa que a mí me guste más pasar tiempo con mi novio que a ella con el suyo. El pobre Tobi siempre intenta estar con ella e ir a verla, pero ella casi siempre lo rechaza. Dice que “la agobia”, pero yo, sinceramente, prefiero un novio que “me agobie”, si eso significa que vendrá a verme por sorpresa, que me traerá chocolate, que me hará reír cuando estoy mal. Creo que es demasiado pequeña y no sabe lo que tiene. Yo a su edad era igual. La verdad es que utilizaba un poco a los chicos y en cuanto quería algo serio, los dejaba. Aunque tampoco llegué a durar 8 meses con ninguno.

Hoy no tengo nada que contarte, solo quería que supieras que a veces, cuando estoy mal, no escribo lo que siento realmente. Supongo que a todos nos pasa.

Love always, Charlie.

4 de julio de 2014

Querido amigo:

Han pasado muchas cosas desde la última vez. Conor y yo rompimos, pero al día siguiente volvimos, y desde entonces, nos vemos todos los días. Lo pasé realmente mal. Esa noche, durmieron en mi casa Haley y Hanna, no quería estar sola y las invité. Y, bueno, a las 3 de la mañana me encerré en el baño a llorar. No sé si alguna vez te han dejado, pero si estás enamorado de alguien, solo quieres morirte. Ni siquiera con Mood lo pasé tan mal. Como Haley sabía que por culpa de Mood volví a cortarme, no paraba de aporrear la puerta. Yo solo quería salir corriendo y ver a Conor. Hablé con él y suavizamos las cosas.

A la mañana siguiente, nada más despertarme, me vestí y fui corriendo a su casa. Su madre y su pareja salieron, así que estábamos solos. Pudimos hablar tranquilamente, aunque no hablamos mucho. Yo solo lo abrazaba y lloraba. No podía perderlo. La verdad es que nunca antes me había sentido así. Siempre me dio igual perder a la gente, ya que si no me querían en sus vidas, yo no pintaba nada en ellas. Pero con Conor todo es diferente, no puedo permitirme el lujo de perderlo. Lo arreglamos y ya nos va bien.

Por cierto, el otro día un amigo nos invitó a un grupo a su casa, pues tiene una piscina. Fuimos unos 18, y me gustó. Hacía tiempo que no veía a algunos y me gustó verlos. La verdad es que me sentí un poco incómoda, ya que desde hace un tiempo no salgo con ellos, y no sé, es raro. Pero con algunos seguía como siempre, y me daban seguridad. Ellos son de las pocas personas que hacen que me sienta cómoda siendo yo misma, aunque a veces me enfaden, los quiero mucho.

Y hablando de Hanna, ayer estuve en su casa, y descubrí que Haley se había quedado en su casa a dormir. No es que me moleste, pero me resultó raro. Haley últimamente está como celosa. Dice que me paso el día con Conor y que hay más vida a parte de la pareja. Parece que no se ha dado cuenta de que llevo desde que lo dejos Mood y yo sin salir con esa gente. O sea, algún día sí que he salido, pero no todos los findes como antes. De hecho, antes solo salía por ver a Mood, así que no veía motivos para seguir saliendo con ellos si ya no quería verlo. Entonces me alejé. Cuando he salido con ellos me han tratado como a una más del grupo, y se agradece porque yo a ellos los quiero muchísimo. Pero ahora que tengo a Conor, en vez de quedarme en casa aburrida sin hacer nada, voy a casa de Conor a aburrirme allí. Sí, sé que suena raro, pero no me gusta la rutina.

Siempre que llego es lo mismo, estamos un rato juntos y luego se pone a jugar a la play mientras yo me tumbo en la cama con el móvil. Rara vez salimos. Solo cuando su madre nos invita a cenar o lo convenzo para salir, pero me cuesta mucho. Oh, hace un par de días salimos juntos a cenar. Los dos solos. Fue genial. Adoro hacer cosas así con él. Ya me cansa estar siempre encerrada. O sea, él se divierte porque tiene sus juegos y eso, pero yo no hago absolutamente nada. A veces se tumba conmigo en la cama y me hace reír, pero luego vuelve a la play o el ordenador y vuelta a lo de siempre. Y, cuando juega es tan feliz. Me encanta la sonrisa que le sale. Es preciosa.

Antes de irme a intentar convencerlo de que venga conmigo, he de decirte que quizá me vaya de vacaciones con él. No es seguro, ya que tiene una operación pendiente, pero espero que podamos ir porque de verdad necesito pasar tiempo con él lejos de la play, el ordenador y toda la rutina.

Love always, Charlie.

24 de junio de 2014

Querido amigo:

Como ya sabes, Conor ha estado malo, aunque ya está bien. De salud, digo. Aunque la verdad es que desde que estuvo malo, no es el mismo. No sé, está muy raro, no parece él. Hoy ha ido a recoger las notas. Ha suspendido una asignatura. Cuando le he dicho, bromeando, que es por falta de estudio, se ha enfadado. Al rato, he intentado hablar con él, pero me ha respondido super mal y diciendo que “llego en el peor momento”. ¿En serio? No entiendo qué le pasa, y me molesta mucho porque yo solo quiero ayudarlo y que esté bien. Pero cada vez que lo intento, me siento como una mierda… si supiera lo insegura que soy, no me trataba así. O sí, quién sabe. 

Antes de que se me olvide, tengo que decirte que ayer salí con mis amigos. No porque me llamaran, si no porque Haley me invitó a su casa, con la sorpresa de que ella ya tenía planes, y me incluyó, cosa que detesto que haga. Pero me arreglé un poco y salí con la intención de pasarlo bien y la esperanza de que Conor saliera con nosotros. Al final, ni él vino ni yo me divertí. O sea, no sé qué me pasa. ¿Por qué no puedo divertirme si no viene Conor? ¿Por qué no puedo estar bien si no lo veo a diario? ¿Soy tan empalagosa? ¿Tan agobiante? No puedo seguir así. Detesto ser así. Siento que no valgo nada.

Y hablando de valer… últimamente mi autoestima está más baja de lo normal, y mi estabilidad, bueno, no sé lo que es ahora mismo. Me levanto feliz, enciendo la tele y me deprimo. Si alguien me habla me enfado y antes de desayunar ya he llorado. No sé si sabes lo que me está pasando, o si alguna vez lo has pasado tú también, pero yo lo detesto. Hoy estoy especialmente mal. Me he hartado de llorar. Me ha entrado un bajón impresionante y pensé que no remontaría. No te equivoques, no estoy bien aún, sigo mal, muy mal. Solo quiero que alguien me abrace y me escuche. Aunque no quiero que sepan por qué estoy así. Ni siquiera yo lo sé, qué cosas digo. De verdad, un abrazo ayuda mucho, pero no soy capaz de pedírselo a nadie. No quiero molestar. No quiero ser una carga para nadie, y siento que siempre lo soy. Siempre lo he sentido así, y más desde que salí con Mood. Lo recuerdas, ¿no? El primer chico del que me enamoré. Me hizo tanto daño… me costó pasar página. Aunque realmente nunca la pasé. Arranqué la hoja y la tiré a la basura. Eso me ha traído muchas consecuencias. Como en mi cumpleaños, cuando al recordar la fecha en la que rompimos, me dio una crisis de ansiedad. Suerte que él ya no estaba.

Mi vida siempre ha sido así, no sé por qué no me he acostumbrado ya. Siempre pierdo a la gente que me importa. Lo curioso es queblos pierdo cuando empiezo a ser yo misma. Irónico, ¿no crees? Parece que para encajar, tengo que ser otra persona.
Volviendo a ayer. Creo que uno de los motivos por los cuales me fui en seguida, es que todos los que tenían pareja, estaban juntos. Yo era la única que tenía novio y estaba sola. Todos me preguntaron por Conor, y todos ponían la misma cara cuando les decía que estaba en casa. Y no quiero hacer comparaciones, porque no me gustan y Conor las detesta, pero eso es justo lo que hacía Mood. Y digo “hacía” porque con su nueva novia es totalmente diferente. No estoy celosa, no pienses eso. Pero me molesta que conmigo no fuera así, ya que yo lo quise más de lo que ella lo querrá jamás. Y lo tengo claro. Bueno, con Conor ya no sé qué hacer. Porque hay días que me lo da todo y me hace sentir la persona más feliz del mundo, y hay otros que no me da nada y me siento como si no fuera nada. No sé qué debería hacer, estoy hecha un lío.

Love always, Charlie.

22 de junio de 2014

Querido amigo:

Han pasado muchas cosas desde la última carta. Haley y Tobi, su novio desde hace siete meses, lo han vuelto a dejar. Desde luego, ya me estoy cansando un poco de que estén siempre así. Sobre todo porque yo estoy en el medio, y no quiero posicionarme en ningún bando. Pero, oye, que a los dos o tres días volvieron. Tobi no tardó en decírmelo, y aunque dice que va a cambiar, no creo que lo haga. Desde que lo conozco es así con Haley. No pienses nada raro, simplemente es muy celoso.

Por cierto, ayer tuve un cumpleaños. La chica del cumpleaños nos invitó a unos cuantos a su parcela con piscina. Nada más llegar allí, se puso a llover. Aunque eso no impidió que algunos chicos se bañaran. Creo que solo pretendían hacerse los machitos delante de las chicas. 

No te lo he dicho, pero Conor, desde el Lunes está malo. Tiene una infección de garganta que le ha impedido hablar y estar bien. No podía moverse de la cama hasta casi el viernes, que ya se encontraba mejor. Aún así, ha ido al cumpleaños, y con pensamiento de bañarse en la piscina, cosa que no me ha hecho ninguna gracia.

Como iba diciendo, no sé por qué los chicos tienden a ser así. A mostrarse “valientes” delante de las chicas. Creo que el instinto reproductor a veces puede con ellos. Cuando dejó de llover, algunos más cayeron, y hasta alguna chica valiente se atrevió a meterse. Yo los observaba desde el porche mientras comía con Conor, un poco apartados del resto, que jugaban a las cartas o escuchaban música.

Al terminar de comer, la gran mayoría se fue hacia la zona de la piscina con las hamacas. Conor quería bañarse. y como ya había salido el sol, no me pareció del todo mal. Al rato me tocó a mí catar la piscina. No por voluntad propia. Me cogieron en brazos y me lanzaron, con ropa y todo. Lo peor fue que lo hicieron donde no daba pie, y si juntamos eso a que no sé nadar demasiado bien, ya os imagináis el resultado. Salí como pude y, bueno, me senté en el suelo envuelta en la toalla muerta de frío. Poco después, Conor se sentó en una hamaca y yo con él. Estábamos todos de muy buen rollo. Risas, juegos, canciones… 

Poco a poco, conforme la tarde llegaba, empezaron a caer leves gotas de lluvia. Todos se alarmaron y se fueron al porche. Todos menos Conor, yo y otra pareja, que pusimos dos hamacas bajo un gran árbol y disfrutamos de la tranquilidad. Desde luego, fue uno de los mejores momentos de aquel día. Y aunque el día fue de 10, podría haber sido mejor, ya que mi mejor amiga, Haley, no pudo bañarse, y la eché mucho de menos en el agua conmigo.

Por cierto, ¿sabes quién estaba allí? Mood, mi ex. Estaba con su novia, con la cual me llevo muy bien. Es muy buena niña y súper simpática, aunque algo inmadura, vamos, como él. Y, no es por criticar, pero se llevaron todo el día juntos. Y cuando digo todo, me refiero a todo. No se separaban nada más que para ir al baño. O sea, allí habíamos seis parejas, y todos estábamos juntos a ratos, pero ellos no. No sé, pero tanto empalagamiento agota. Aunque hay otra pareja que poco les faltó para estar así. De hecho, al final de la fiesta, estaban los cuatro en dos hamacas alejados de todos. No entiendo ese afán de auto marginarse.

Ah, casi se me olvida comentarte el conciertazo /espectáculo de baile que dimos. Con la música a todo volumen, Conor, Haley y Emily empezaron a bailar de forma… no sé cómo definir su forma de bailar, pero desde luego no podrías haber parado de reír si los hubieras visto. Tras un rato, se subieron a un pequeño muro, y desde ahí, todos los observaban. Yo me senté en las escaleras que llevan a la piscina y no paraba. Cantaban súper mal, improvisaban bailes absurdos y hacían muchos twerks. 

Cuando acabó el espectáculo, intenté escabullirme de la gente y me fui a la parte delantera de la casa, intentaba estar sola un rato. Pero Conor no tardó ni dos minutos en venir a por mí. Se sentó en los columpios conmigo y no dejó de abrazarme hasta que le pedí volver con los demás. Al llegar, nos encontramos un problema. Ariel había embarcado su zapatilla en el tejado de la casa, y era casi imposible subir. Digo casi porque Conor lo consiguió. Como consecuencia, Brant, el chico que me tiró a la piscina, tiene un dolor de cuello, ya que Conor cayó sobre él para poder bajar, y Conor tiene una herida en el abdomen, pero nada grave.

Tras recuperar la zapatilla, Emily volvió a poner música, pero esta vez fuimos Haley, Emily y yo las que bailábamos como locas. Pusieron una canción cuyo baile Haley y yo nos sabemos, pero el cual nunca hemos ensayado juntas, y la verdad es que lo hicimos genial. Y, bueno, Conor quedó impresionado. Nunca me había visto bailar, aunque yo le había dicho que se me daba bien. Y tras el baile, no me soltaba. Creo que voy a tener que bailar más a menudo. Al poco tiempo nos marchamos. Yo iba en bici, por que tardé más en llegar a mi casa. Nada más llegar, después del trabajo que me costó subir la bici, ya que vivo en un segundo, recibo un mensaje de Conor diciendo que su casa está sola, y que si quiero, puedo ir. Recién llegada y sin duchar, volví a bajar la bici y fui a su casa. Él vive en un tercero, por lo que le obligué a subirla a él. No pensarás que después de todo lo recorrido iba a subirla yo.

Una vez allí puedes imaginar lo que pasó. Se me olvidaba comentarte que Haley me preguntó si ya había hecho algo con Conor. Conor se enteró y se tomó la libertar de responderle con un “de todo”. Ella insistió y él volvió a decir “de todo”. Ella me miró y asentí. Creo que es raro imaginarse a alguien tan payaso como Conor haciéndolo con tu mejor cuando apenas llevan 3 semanas saliendo. Pero espero que Haley lo entienda y no me juzgue. De vuelta a casa de Conor. Nos quedamos dormidos abrazados. Cosa que hacemos muy a menudo, no sé por qué. Supongo que nos gusta la sensación de dormir junto a la persona a la que quieres, despertar, y que siga ahí. Ya sabes a lo que me refiero.

Love always, Charlie.

16 de junio de 2014

Querido amigo:

Tras escribirte el viernes aquella carta, empezó el mejor fin de semana de mi vida, solo que yo, en aquel momento, no lo sabía. 

Me desperté y no había nadie en casa, solo una nota de mi madre que decía haberse ido a la playa y no volver hasta por la noche. No sabía qué pensar, era raro, pero no pensaba desaprovechar esta oportunidad. Avisé a Conor por si quería venir a mi casa a comer al terminar las clases, y así, pasar la tarde solos en casa. En seguida aceptó, y al par de horas, estábamos solos en mi casa. Hice de comer, con muchas dificultades, por cierto. No es que se me dé mal la cocina, al contrario, soy muy buena, es que Conor me lo ponía muy difícil.

Tras acabar la comida y descansar un poco, nos tumbamos en el sofá. Empecé a jugar un poco con Conor, hasta que se me lanzó y terminamos haciéndolo allí mismo. Fue tan increíble como de costumbre. Más entrada la tarde, volvimos a hacerlo, y fue aún mejor. No sé por qué te cuento mi vida sexual. Supongo que es porque no se la cuento a nadie, y de alguna forma necesito soltarlo. 

Esa misma noche, salimos a cenar con su madre y el novio de su madre. Son majísimos. He ido a su casa un par de veces, y me tratan bastante bien. Ya saben que Conor y yo estamos juntos, y me tratan aún mejor. Me siento muy cómoda con ellos. Aunque fue un poco incómodo, ya que para esas cosas soy muy cortada, pero ellos hacen que me suelte cada vez más. 

Al día siguiente, Sábado, fui a casa de Conor sobre las 17:20. Me dijo que esa noche cenaríamos con su padre y su novia. Te preguntarás por qué cenamos cada día con uno. Es porque tenían algo que celebrar. No te diré el qué, porque puedes averiguar algo sobre la identidad de Conor, y entonces, sabrías quién soy. Tras llegar tarde a la cena (como siempre por culpa de Conor), conocí a su padre y a su novia. Son geniales. Físicamente no se parecen demasiado, pero en cuanto a personalidad, son iguales. Hablan exactamente igual. Las mismas expresiones, forma, entonación, bromas. 

Tras la confortable cena, fuimos a un bar de copas de un amigo de su padre. Empezamos jugando al futbolín para soltarnos un poco, cosa que se me da fatal. Luego pasamos al billar. Al que no jugaba desde hacía 4 años. Y finalmente, terminamos jugando a los dardos. Nunca antes había jugado, y he de decir que no se me da del todo mal. Entre lanzamiento y lanzamiento, Conor me abrazaba, me daba besos y me decía cosas al oído. Desde luego, con su padre tiene más confianza, y se nota. Yo tuve la oportunidad de hablar con la novia de su padre. Una mujer encantadora.

Se me ha olvidado decirte que durante la cena, mi madre me avisó de que esa noche no dormiría en casa. Así que le dije que Haley se quedaba a dormir, cosa que nunca pasó. Por el contrario, la madre de Conor aceptó que él durmiera en mi casa. Obviamente ella pensaba que Haley se quedaba también. Así que el padre de Conor nos acercó hasta mi casa.

Una vez allí, lo hicimos de nuevo. Era de esperar, ¿no? Tras eso, caímos rendidos en la cama. Estábamos agotados. Y no es por lo que piensas. Conor se quedó dormido en seguida, pero a mí me cuesta conciliar el sueño. 

Por la mañana, cuando me desperté, Conor me estaba mirando. No pude evitar sonreír y darle un beso. Él en seguida se tumbó encima mía y empezó a besarme. Desde luego no hay nada como dormirte junto a la persona que quieres, despertar y que siga a tu lado. Como seguramente estarás pensando, sí, lo volvimos a hacer. Luego nos duchamos y, bueno, nuestros planes se cancelaron así que me invitó a comer.

Fuimos a un bar muy conocido en mi ciudad a pedir comida, y luego fuimos a su casa a comer. Tras comer, caí rendida en la cama. Al rato, se tumbó en la cama conmigo y nos quedamos dormidos juntos otra vez. Pasamos el resto de la tarde entre bromas y tonterías. Hasta que llegó la noche. Cuando estaba a punto de irme, la madre de Conor nos invitó a cenar unas pizzas. Así que nos arreglamos y fuimos a cenar los cuatro. En plan familia feliz. El camino de vuelta a casa fue genial. Conor no me soltaba… Tras treinta horas juntos, nos quería dejarme marchar. Bueno, yo tampoco quería dejarlo ir…

Siento escribirte esta carta tan larga, y siento que no te la haya podido mandar en la fecha debida, pero estoy teniendo algunos problemas con las facturas, y no tengo tiempo para todo.

Love always, Charlie.

13 de junio de 2014

Querido amigo:

Me han hablado de ti, y dicen que escuchas a los demás sin importar qué es lo que te cuentan y lo comprendes todo. Por eso te escribo. Pero quiero mantener mi identidad, por eso, cambiaré el nombre de las personas, para que nunca llegues a saber quién soy en realidad. Con que me escuches, es suficiente, solo necesito eso.

Desde hace 4 años años sufro cambios de autoestima repentinos y sin motivo. Creo que se debe a causa del divorcio de mi padres. No te equivoques, me dio igual que se separaran, es más, me hizo feliz, pero desde entonces, mi madre no es la misma. Al año de separarse, metió en casa a otro hombre, y yo no lo podía soportar. Hice todo lo que estuvo en mi mano para que se fuera, y finalmente, mi padre vino a vivir conmigo. Un año después, mi madre y su novio lo dejaron, y ahora, 4 meses después, ella tiene otro novio, que vive prácticamente con ella… Yo voy y vengo, a veces estoy con ella y  otras con mi padre. Me encanta estar con él, es el mejor. Me deja llevar amigos a casa, se lleva bien con ellos, me sorprende con la comida cuando estoy mal y no discutimos nunca.

También tengo un hermano mayor, 3 años, exactamente. Cuando éramos pequeños, éramos inseparables. Pero con el paso del tiempo, necesitábamos nuestro espacio y al cambiar de cuarto, cambiamos de vida. Desde entonces todo fueron peleas. Tengo que decirte que mi hermano está metido en el mundo de las drogas. No es algo que me guste, pero no puedo hacer nada… 

En cuanto a amigos, tenía una mejor amiga que era lo mejor que tenía. Pero la lié y nos separamos. Ahora mi madre vive en el mismo bloque que ella, pero no nos vemos, ni quedamos. Solo hablamos de vez en cuando, y resulta un poco raro, al menos para mí.

Ahora me junto con gente más pequeña. Bueno, somos de distintas edades, aunque yo soy la mayor. La verdad es que ese tema es complicado. En navidades éramos un grupo sólido, hasta que Mood y yo lo dejamos. Tras nuestra  ruptura el grupo se dividió. Mi mejor amiga, su novio y yo íbamos por un lado, y el resto por el otro. También es verdad que las chicas del grupo, a las que conoce desde hace 11 años, la marginaban, y ella tuvo que recurrir a mí para todo.

Ahora parece que todo está mejor. Se vuelven a hablar y salen, pero yo, busqué otros amigos, y digamos que… se han juntado parte de los grupos. Es algo raro porque somos unos 40, pero nunca salimos todos. Yo intento salir siempre, ya que me lo paso genial. Aunque ellos beben, y a Conor no le gusta eso.

Por cierto, Conor es mi novio. Llevamos en serio una semana. Lo conocí el día de reyes. Tras cenar con mis amigos, él y su mejor amigo se reunieron con nosotros y bueno, me cayó bien. Ambos teníamos pareja, así que no me fijé mucho en él. Pero la noche de mi cumpleaños, tuve la oportunidad de estar un rato a solas con él charlando, y me encantó la forma en la que veía la vida. Ahí empezó a interesarme. Poco a poco empezamos a quedar, venía a mi casa cuando se quedaba sola y lo pasábamos genial. Éramos como una pareja. Solo nos faltaba terminar de olvidar a nuestros exs. Yo lo he conseguido, en gran medida. Ahora solo le falta a él. Sé que no la ha olvidado del todo, pero es cuestión de tiempo.

Hay una chica, que es como mi mejor amiga, no sé, no me gusta calificar de “mejor” a alguien, porque siempre te puede fallar. Bueno, esta chica es Hanna. La conocí hace un año, y empezamos a quedar para hablar de las tonterías que no nos daba tiempo hablar en el instituto. Poco a poco nos fuimos haciendo más amigas, hasta que empezó el curso. Coincidimos en una clase, y era genial. Pero yo dejé los estudios y nos separamos. Ahora, volvemos a estar juntas. En eso creo que consiste la verdadera amistad. Estar con una persona pase lo que pase, aunque lleves años sin hablar con ella, estará cuando lo necesites. 

También está Haley, que es bastante más pequeña. Hay cosas que no me atrevo a contarle. No por la edad, si no porque nunca me atrevería, no sé, por lo que pueda pensar. Es raro. Ella es un poco rara. Si está mal, no me llama “por si estoy con Conor”, pero, ¿y si no lo estoy? Después me echa en cara de forma sutil que paso más tiempo con él. Pero bueno, le saco 4 años, así que no le puedo exigir mucho.

El curso está a punto de terminar, y el mundial empezó ayer, cosa que me alegra. Mis nuevos amigos y yo hemos quedado para ir a ver los partidos de la Selección a algún bar. Estoy deseando ir y divertirme. Con ellos las risas están aseguradas. Y ahora que viene el verano, espero poder ir a la playa, piscina y parcelas con ellos. Necesitaba un grupo de amigos así, con los que poder hacer cosas, divertirme y ser yo misma.

Bueno, debería irme a hacer algo productivo. Te he soltado este royo porque cuando me pongo a hablar, no hay quien me pare. Intentaré ser más breve en la próxima, no te lo tomes a mal.

Love always, Charlie.